Entrevista realizada por el periodista Ricardo Angoso para la Revista Cambio 16 de España, semana del 10 de febrero de 2013.
http://cambio16.es/not/2478/el_chavismo_se_aferra_al_poder_con_todo__a_efectos_practicos__el_fin_justifica_los_medios_rdquo_/cia
Desde la distancia
Pedro Carmona Estanga: Mi sitio de reflexión desde la distancia, el tiempo y el exilio, sobre la realidad de Venezuela, y otros tópicos de interés internacional.
domingo, 10 de febrero de 2013
martes, 25 de diciembre de 2012
NAVIDAD 2012
Escribo estas reflexiones el día
de la Natividad del Señor del año 2012. Las fiestas, el comercio o el jolgorio,
nos llevan a ignorar lo que realmente se conmemora en este día: el nacimiento
de Jesús de Nazareth, quien hace algo más de dos mil años trajo al mundo un
mensaje de amor, de perdón y de paz que los seres humanos desdeñamos, envueltos
en un mar de conflictos, egoísmos y antivalores. El legado de Jesús estará vigente
por siempre, y la aplicación de sus enseñanzas harían sin duda del planeta, un tránsito
mucho mejor hacia la vida trascendente.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
Venezuela concluye el año con complejas
situaciones, en especial: a) La derrota electoral del candidato opositor
Henrique Capriles el 7 de octubre pasado, la cual conmovió el ánimo de quienes adversan
al régimen; b) La elevada abstención en las elecciones regionales del día 16 de
diciembre, pues las fuerzas opositoras se desmovilizaron a raíz de la derrota
de octubre, facilitando el triunfo oficialista en la gran mayoría de los
Estados de la República; c) La grave evolución de la enfermedad presidencial,
planteando interrogantes sobre la eventual sucesión en la jefatura del Estado;
y d) Una crisis económica en ciernes, derivada del manejo
irresponsable e ineficiente de la política económica.
Respecto de lo primero, un hecho quedó
evidenciado: si bien la concurrencia a las urnas el 7 de octubre fue masiva, y surgió
una esperanza sobre el posible triunfo de Henrique Capriles, el ventajismo del régimen
expresado en el abierto manejo de los recursos fiscales y de la poderosa maquinaria
del Estado al servicio del candidato-presidente, a más de la intimidación, la
hegemonía mediática y la manipulación del sistema electoral, revelan que no hay
ni asomo de posibilidad de que la oposición llegue al poder por la vía
electoral, si no media una reforma limpia en las reglas del juego, que aseguren
equidad y transparencia entre los contendores políticos.
En relación con las elecciones
regionales, la oposición se desmoralizó, y el 16 de diciembre optó de nuevo por
la abstención, pues consideró que no hay respeto debido a la voluntad popular,
y como señal de protesta por la pasividad de dirigentes y organizaciones
políticas ante al abuso de poder del régimen, creando así condiciones para que
el oficialismo se viera favorecido por el círculo perverso frustración-abstención.
Es innegable la debacle que significa la pérdida de gobernaciones emblemáticas
como Zulia, Carabobo, Táchira y Nueva Esparta, y aunque se salvó el liderazgo
de Capriles en Miranda y se preservaron los Estados Lara y Amazonas, ello representa
apenas una ínfima minoría en un mapa electoral teñido de “rojo, rojito”. Los
recursos fiscales de la nación estuvieron de nuevo al servicio de los candidatos
ungidos por el dedo omnipotente del presidente, sin que faltaran como aderezo
miles de contenedores cargados con electrodomésticos chinos que se repartieron
a lo largo y ancho de la República, y los ofrecimientos de prebendas económicas
o viviendas, con los cuales se compraron muchas conciencias al nivel nacional.
El tercero de los hechos, el de
la enfermedad presidencial, plantea interrogantes sobre el futuro político del
país. ¿Superará el presidente este difícil trance de su existencia? ¿Si no
fuere así, que ocurrirá en el próximo futuro? El secretismo cubano sigue
marcando la pauta, pero el mandatario hizo ya su testamento político: Nicolás
Maduro es el ungido para abanderar al oficialismo si se produce la ausencia
absoluta, o si el presidente electo no pudiere asumir el cargo en la fecha
establecida por la Constitución, pese a que ahora los juristas del régimen
tratan de interpretar la Carta Magna para que el 10 de enero no represente una
fecha pétrea, pues para ellos las normas están hechas para moldearlas a la
mejor conveniencia del establecimiento. En efecto, para el oficialismo, la
revolución está por encima de la Constitución, y el “mandato popular” no está
sujeto ni siquiera a la que en su momento fue calificada como la mejor
Constitución del mundo. Aun así, ¿qué pasaría si ante una ausencia absoluta del
presidente, es menester convocar a elecciones en 30 días? ¿Será Capriles el
candidato de las fuerzas democráticas, por tener en su haber una reciente
campaña que lo dio a conocer a nivel nacional, o surgirá una figura alternativa?
Sea lo que fuere, pese al desgaste político de la derrota del 7 O, Capriles luce
como el candidato natural, sin subestimar por ello el sentir predominante en
las toldas de la oposición, que exige de la Mesa de la Unidad una posición más
firme en la defensa del voto, y en denunciar con más determinación las continuas
violaciones del régimen al Estado de Derecho, para enraizar una autocracia que evoluciona
sin prisa pero sin pausa hacia el totalitarismo, como lo evidencia el proyecto de
creación del Estado Comunal. Es de prever que si Maduro, el fiel escudero de
Chávez y de los Castro asume como candidato, la maquinaria del régimen se
volcará con renovada fuerza a su servicio, y tratará de convertir a Chávez en
un mito al estilo de Perón en Argentina.
La cuarta consideración tiene que
ver con las sombrías perspectivas de la economía, determinadas por un nivel
creciente de endeudamiento público, la artificialidad del tipo de cambio, los subsidios
generalizados, la ausencia de divisas, la destrucción de la inversión, de la propiedad privada, de la infraestructura
y del aparato productivo nacional. Una devaluación cambiaria luce
impostergable, además del ajuste a los precios de los combustibles, cuya
irracionalidad causa un irreparable daño al patrimonio nacional, pues las
pérdidas sobre costos de producción superan los US$ 13 mil millones por año, a
lo cual se añade la inconmensurable carga de los apoyos a naciones
políticamente afines.
Cabe también un comentario respecto
de la iniciativa del Diputado Edgar Zambrano en nombre de la MUD, de iniciar un
diálogo con el gobierno para propiciar medidas de gracia en favor de presos
políticos y exiliados. Recibí su visita en Bogotá y agradecí la deferencia,
como lo hizo con muchos desterrados en otros países, y más allá de cualquier
interés personal, le expresé que la prioridad debía dirigirse hacia quienes
están privados de la libertad en Venezuela, que sufren injustamente. Pero llegó
la Navidad, que habría sido un tiempo propicio para un gesto de reconciliación
sin condiciones, y la iniciativa no se materializó, dada la ausencia del país
del gobernante.
Finalizo estas reflexiones
destacando el torneo de radicalismos que hemos presenciado de parte de los
llamados hijos del presidente, en particular Maduro y Cabello, quienes tratan
de competir en méritos como los defensores del legado revolucionario. Así,
quienes pensaron con optimismo que Maduro podría resultar una opción moderada
del chavismo sin Chávez, han podido evidenciar anticipadamente la inmadurez y
sumisión del ungido, que afloran sin dejar lugar a equívocos.
Una Feliz Navidad para todos, y un
Año Nuevo de esperanzas de que más temprano que tarde, llegará el día en que
los venezolanos rescatemos el régimen de libertades y nos reconciliemos como
hermanos, y donde la figura de la jefatura del Estado nos cobije a todos, más
allá de consideraciones ideológicas cargadas de fanatismo y exclusión.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
| Reacciones: |
viernes, 30 de noviembre de 2012
EL DESARROLLO PETROLERO COLOMBIANO: PRESENTE Y FUTURO *
Colombia ha experimentado en los
últimos años una significativa expansión de su actividad petrolera. En la
segunda mitad del siglo pasado, el descubrimiento de yacimientos como los de Caño
Limón, Cusiana y Cupiagua impulsaron la producción petrolífera, pero ello ocurrió
en esos favorables momentos, sin que luego estuviera acompañada de una
sostenida y robusta actividad exploratoria. Las reservas petroleras probadas
alcanzaron su mejor momento a comienzos de los años 90, al superar los 3.000
millones de barriles, pero en el presente solo bordean los 2.500 millones,
equivalentes a 7 años de producción a la rata actual de 929.000 barriles
diarios (b/d).
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
Fue así como Colombia alcanzó
picos de producción del orden de los 800.000 b/d hacia el año 1999, pero posteriormente
declinó entre los años 2004-2007, a un promedio apenas superior a los 500.000
b/d, para iniciar en 2008 un nuevo ciclo ascendente hasta el presente, pero sin
una modificación equivalente en el nivel de reservas. De cualquier forma, la
expectativa que existía en los años 80, de que en la presente década Colombia dejaría
de exportar petróleo, y comenzaría a importar, dista de haberse cumplido. Por una
parte, por las mayores inversiones realizadas por Ecopetrol, acompañadas de una
expansión en la inversión extranjera directa en el sector (US$ 5.083 millones
en 2011), así como por la utilización de mejores tecnologías para la extracción
de crudos pesados, entre ellas la perforación horizontal, y de recuperación de
pozos marginales. Se preveía que Colombia rompería en el 2012 la barrera meta
emblemática del millón de barriles diarios, pero todo indica que ello no será posible
este año, entre otros por limitaciones en la infraestructura de transportes, la
normativa ambiental y de consulta previa, y la inseguridad que aún afecta a varias
regiones productoras.
La prioridad nacional es pues impulsar
las cuantiosas inversiones requeridas en la actividad exploratoria, no solo para
alcanzar o sobrepasar el millón de barriles diarios, sino lo más importante, estar
en capacidad de sostener en el tiempo, la producción de hidrocarburos en
niveles elevados como los actuales. Para ello, es necesario que los planes de
la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) logren pleno éxito. La Ronda Colombia
2012 se convierte en el paso más relevante de los últimos tiempos, en la medida
en que ofrece a los inversionistas internacionales 115 bloques, con interés inicial
expresado por 67 empresas, cuyos resultados se conocerán antes de finalizar el 2012.
Ello incluye la asignación de unos 12 bloques para exploración mar afuera u
“off shore”, tema en el cual ha existido poca experiencia en Colombia.
Es de esperar que en función de
los resultados de esta audaz empresa, Colombia incremente sus reservas probadas,
aunque para muchos expertos, la geología nacional no ofrecería perspectivas de grandes
descubrimientos, capaces de convertirla en un gran actor petrolero, pero sí de asegurar
el autoabastecimiento hacia el largo plazo, el incremento de la capacidad de
refinación con la ampliación en marcha de las refinerías de Cartagena y
Barrancabermeja, y el sostenimiento de su capacidad exportadora en volúmenes medios,
especialmente a Estados Unidos, con efectos benéficos sobre la actividad
económica y la balanza de pagos.
En la actualidad, cerca de un 67%
de la inversión extranjera se dirige al sector minero-energético, y allí se
concentra también la actividad exportadora. En el período enero-julio de 2012 dichas
actividades fueron responsables del 71,3% del total exportado, de los cuales un
51% fue de crudos. Además, las exportaciones minero-energéticas mostraron un
dinamismo mayor que las de otros sectores, ya que mientras las primeras crecieron
en un 13,7% en los siete primeros meses de 2012, las demás decrecieron en 0,8%.
Ello estaría marcando una tendencia de “reprimarización” de la economía, y no de
diversificación económica, en especial con los retos de internacionalización que
plantea la negociación de un número importante de acuerdos de libre comercio
con diversas naciones del mundo.
No puede ocultarse la inquietud existente
por los efectos asociados al crecimiento del sector primario, principalmente por
la llamada “enfermedad holandesa”, que no es otra cosa que la apreciación del
tipo de cambio estimulada por el flujo de divisas proporcionada por los
recursos naturales no renovables, en detrimento de otros sectores a los cuales
resulta más difícil convivir con un tipo de cambio revaluado. Sobre este debate,
conviene destacar que si bien corresponde al Banco de la República y al
gobierno evitar que este efecto se acentúe, el tipo de cambio es solo un factor
clave en la competitividad del sector exportador, pero no el único, ya que la productividad
representa otra pieza fundamental para compensar los efectos de la apreciación cambiaria.
Por ello, resulta de tanta relevancia la llamada Agenda Interna para la Competitividad,
ya que Colombia no está mostrando avances en su posición relativa en el índice
global de competitividad del World Economic Forum. Así, en el correspondiente a
2012-2013, se registra un desmejoramiento, al pasar de la posición 68 a la 69 entre
los 144 países analizados, con un retroceso mayor en algunos subíndices como la
infraestructura, educación, salud, e instituciones.
Otros debaten sobre si la
expansión de los recursos naturales no renovables constituye o no una “maldición”, dados sus efectos
distorsionantes. Es cierto que muchos países minero-petroleros se caracterizan
por un bajo nivel de desarrollo institucional, o por la generación de una
mentalidad rentista que no favorece el espíritu innovador, de emprendimiento, o
de esfuerzo hacia el trabajo. Y que con frecuencia los recursos petroleros
fáciles no se “siembran” en aras de una mayor diversificación económica. No
obstante, considero que el problema no es la abundancia de los recursos del sector
extractivo, sino las políticas aplicadas por las naciones productoras. Existen muchos
ejemplos de países como Noruega o Chile, que han sabido invertir los ingresos
provenientes de los recursos naturales no renovables, y han constituido con
éxito fondos de estabilización macroeconómica para atenuar los efectos de la
enfermedad holandesa, y acumular ahorros en las épocas de abundancia, para los
momentos de reducción de precios o en la actividad económica mundial.
Un ejemplo contrario ha sido el de
un país como Venezuela, donde no solo se dejó de ahorrar en el ciclo de bonanza
petrolera de los últimos años, congelando el Fondo de Estabilización
Macroeconómica que existía, para enfatizar en un modelo en el cual el gasto
público es el motor de la economía, e impulsando mayores niveles de endeudamiento,
y notables niveles de ineficiencia en el gasto público. Otro caso a considerar es
el de Colombia, pues la aplicación de las regalías, las cuales alcanzaron 8,2
billones de pesos en 2011, no ha estado ajena a la ineficiencia y la malversación,
con un balance que mantiene a las regiones minero-energéticas en el atraso o la
pobreza, en lugar de estimular la diversificación productiva y el bienestar
social. Es de esperar por ello que la reforma reciente a la Ley de Regalías
contribuya a una mejor supervisión de la aplicación de los recursos derivados
de la explotación minero-energética, y a una distribución más equitativa de
esos ingentes recursos en verdaderas prioridades en el territorio nacional.
*Publicado en la Revista
Academia, de la Universidad Sergio Arboleda,
Bogotá.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
| Reacciones: |
sábado, 27 de octubre de 2012
EL GUAYABO ELECTORAL
No ha sido fácil para los venezolanos
reponerse del “guayabo” que nos dejó el proceso electoral del 7 de octubre. Esperé
varias semanas para escribir de nuevo, pues yo mismo, que he vivido duras experiencias
pasadas, y que por tanto no me ilusiono fácilmente, me contagié como millones
de compatriotas, de la esperanza que generó la fulgurante campaña de Henrique
Capriles Radonski, vigorosa expresión de la generación de relevo, quien ofreció
reencauzar a la sufrida Venezuela por el extraviado camino de la paz, el
progreso, la libertad, la honestidad y la inclusión, con lo cual logró sin duda
conectar, bajo una visión futurista, con más de la mitad de los venezolanos.
En reflexiones pasadas recogidas en
este Blog, insistí en las asimetrías, la iniquidad y ventajismo de un sistema
electoral al servicio de un régimen aferrado al poder a cualquier costo, y en lo
difícil que resultaba vencerlo, pues no se trataba de un proceso electoral
limpio, ni de la sucesión de un gobierno normal a otro, sino de la sustitución
de una dictadura por una opción realmente democrática. Pese a todo, el candidato
de la unidad se empleó con gallardía en una batalla que él mismo calificó como
la de David contra Goliat, pero esta vez no venció David sino Goliat, merced a
la desproporción de recursos empleados por la poderosa maquinaria del Estado, incluyendo
todo el fisco nacional, gobernaciones, alcaldías y empresas públicas, al
servicio del candidato-presidente, quien además abusó de su hegemonía informativa,
y movilizó en forma intimidante a la legión de empleados públicos, a la Fuerza
Armada y a tantos ciudadanos subyugados por el asistencialismo, a sufragar por él.
Chávez, con su nuevo triunfo, pasará a la historia con el triste record del déspota
de mayor permanencia en el poder después de Juan Vicente Gómez.
Capriles fue así otra ilusión que
se estrelló contra una maquinaria omnipotente, blindada en forma ilegítima, no
obstante lo cual logró 6,5 millones de votos, ciertamente una proeza, pero en
el fútbol se gana o se pierde por un gol. La derrota fue un duro golpe
emocional para millones de compatriotas que anhelan vivamente un cambio, en
aras de un futuro mejor para la patria, y para tantas familias disgregadas por
el mundo, sea en búsqueda de oportunidades, o huyendo de la exclusión, la inseguridad
y la anarquía que asuela al país. A pocos días del 7-O, muchos ciudadanos que
aguardaban esa fecha para definir sus proyectos de vida, comienzan a acrecentar
la lenta y dolorosa diáspora que profundiza la dispersión de la familia
venezolana por el mundo, con el inconmensurable costo del desarraigo y la descapitalización
del talento humano.
He vivido en carne propia lo que supone
una oportunidad perdida, y me duele, como también la vivencia de héroes
convertidos en villanos, a lo que somos dados los venezolanos. Así, Capriles,
el líder, es tildado ahora como entreguista, por reconocer sin reservas el
triunfo de Chávez. Es cierto que no fue una elección pulcra, ni entre
demócratas, pero, ¿hubo acaso amenazas de violencia oficialista? No lo sabemos,
excepto que Chávez no es un demócrata, y que ha utilizado el recurso electoral
para perpetuarse en el poder, demoler el sistema desde adentro, y sustituir el
modelo republicano por uno de inspiración castro-comunista del cual se ufana, y
que anuncia profundizar. Fue además obvio que no solo estaba en juego el
destino de la nación, sino el de fuertes intereses económicos, geopolíticos e
ideológicos de dimensión universal. La izquierda internacional respaldó de lleno
a Chávez, y un ejemplo fue Lula y el Foro Sao Paulo. No era pues imaginable que
la sola voluntad de un pueblo que vibró en las concentraciones de la
alternativa democrática serían suficientes para derrotar al gigante
totalitario. No. El que escruta y maneja a discreción el tesoro nacional para comprar
conciencias, gana. No fue un juego equitativo, pero así fue aceptado por las
fuerzas reunidas en la MUD, coordinadas por el recto y culto dirigente político
Ramón Guillermo Aveledo, quizás demasiado decente para enfrentar a un contendor
sin valores ni principios.
¿Que faltó firmeza en denunciar y
contrarrestar el ventajismo y la opacidad de las reglas del juego electorales?
Sí. ¿Que la campaña no involucró más a los demás precandidatos de las primarias?
También. Pero la mayor crítica de varios analistas fue el temprano reconocimiento
de la derrota, sin comprobaciones, después de que los datos marcaban tendencias
favorables. O que al menos se hubiesen dejado sentadas denuncias o solicitudes
de investigación por el uso indebido de los recursos de todos los venezolanos, para
el logro de sus perversos objetivos. También en el exterior causó perplejidad
la reacción opositora, asumida bajo un silencio desconcertante.
Con todo, es impropio tratar de convertir
a Capriles o a la MUD en villanos. El gobierno se frota las manos porque en las
mismas toldas opositoras se cuestione al candidato y a los partidos. El
oficialismo, empeñado ahora en ocupar los espacios restantes en las elecciones
de gobernadores y alcaldes de diciembre y abril próximos, tratará de pulverizar
al líder opositor, en el mismo trapiche en el que ha ido moliendo a tantos
adversarios, desde quien esto escribe, protagonista de un complejo capítulo de
la historia contemporánea destinado a llamar en 2002 a elecciones limpias e
inmediatas para la relegitimación de los poderes públicos, ya en esa fecha conculcados,
hasta los candidatos democráticos Rosales y Capriles, éste último escogido en comicios
primarios, con excepción de la traición histórica que encarnó Francisco Arias
Cárdenas, hoy convertido en uno de los más abyectos lacayos del gobierno, y aspirante
a la gobernación del Estado Zulia. Pero también es impropio censurar a quienes
desde visiones críticas, denuncian y sustentan un colosal fraude.
Hay pues razones para la
decepción y la tristeza. Yo, como venezolano disidente, y como ser humano que vive
diez largos años de exilio, no me excluyo de ese sentimiento, pues percibo que
el país se hunde en el atraso, engañado o forzado a votar en contra de su
futuro, y que pasarán años antes de que se retome una senda de paz, prosperidad
y progreso. Pero no veo otra opción que impedir que el oficialismo termine de
copar los espacios políticos como pretende, a la par de la necesidad de desplegar
una firme batalla para que se modifique el viciado sistema electoral, y así garantizar
el respeto al voto y la libre determinación del pueblo. En ello coincidirían
las grandes mayorías, incluyendo a muchos chavistas, amparados en principios constitucionales
pisoteados por un régimen corrupto e ineficiente, salvo en su empeño por aferrarse
al poder y exportar su caduco modelo. La lucha, y la presión pacífica y
democrática, hay que ejercerla sin temor. De lo contrario, la decepción degenerará
en resignación o indignación, en esos 6,5 millones que votaron por un cambio, o
en quienes acudieron a las urnas obligados o sobornados. Fraude no es solo el electrónico,
sino el impúdico ventajismo que legitima a un régimen forajido. No hay otra
opción que tratar de conquistar gobernaciones y alcaldías en las elecciones
regionales, y librar una lucha sin cuartel por la defensa de la libertad y de los
verdaderos valores democráticos. Con las actuales reglas del juego, el tirano y
su entorno, jamás entregarán el poder. Que el “Bravo Pueblo”, lema de nuestro
glorioso himno nacional, no degenere en palabras huecas, presas de la
dictadura.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
| Reacciones: |
sábado, 22 de septiembre de 2012
LA GRAN ENCRUCIJADA
Hemos llegado al final de la
contienda electoral, la más trascendente de la historia contemporánea de Venezuela.
Sin maniqueísmos, si el 7 de octubre próximo –fraudulentamente o no- se confirmara
en el poder al actual gobernante, se afianzaría un régimen despótico,
en el cual todos los poderes están subordinados a una persona, sin
control político alguno; donde el presidente se proyectaría en el poder por 20
años, el lapso más prolongado después de la dictadura de Juan Vicente Gómez, pues
Pérez Jiménez solo ejerció el poder en forma unipersonal durante 5 años, nueve sumando
la etapa de la Junta de Gobierno. Un régimen que ha tomado el poder por asalto,
como un botín que ha enriquecido al entorno del Jefe de Estado y del partido de
gobierno, ha dilapidado fortunas que no volverán, y ha sido pródigo en regalos a
otras naciones en búsqueda de solidaridades, o en apoyo a proyectos políticos
afines; donde el culto a la personalidad, la adulación, y la megalomanía han
llegado a límites extremos; donde la mayoría de los medios de comunicación
están en manos del oficialismo, para imponer una hegemonía informativa o la
autocensura; donde no existen adversarios sino enemigos políticos que hay que
aplastar; donde la inseguridad está fuera de control y tiene al país en un
estado de paranoia colectiva que fuerza a muchos a emigrar por pura
supervivencia; donde el régimen carcelario viola los más elementales derechos
humanos; donde la mentira se constituye en política de Estado; una nación que en
lugar de estar a la vanguardia del desarrollo regional ocupa los últimos
lugares en los índices mundiales de competitividad, de libertades económicas, y
de transparencia; donde los venezolanos viven una diáspora migratoria, que se
potenciaría si Chávez permanece en el poder, agravando la peor de las descapitalizaciones
de una nación: la del talento humano; donde el régimen ha entregado la soberanía
en manos de Cuba en sectores vitales, estratégicos, como nunca antes en la
historia; donde la democracia es vista solo bajo el cuestionable barniz de procesos
electorales opacos, y no de la legitimidad en el ejercicio del poder bajo el
imperio del Estado de Derecho; donde día a día se deteriora más la
infraestructura, no hay inversión, se ha destruido el tejido productivo público
y privado y se cercena el derecho a la propiedad; donde avanza la
ideologización castro-comunista, desde los centros de educación pública hasta los
cadetes de la Escuela Militar; donde la Fuerza Armada han mutado, de una
institución profesional, con prohibición constitucional de estar al servicio de
un persona o parcialidad política, a un partido político armado que responde al
ignominioso lema de “revolucionaria, bolivariana, socialista y chavista”; donde
las instituciones nacionales han sido sustituidas por estructuras político-caudillistas,
incluyendo a PDVSA, la Fuerza Armada, el sistema judicial, las misiones; donde el
militarismo ha impulsado una injustificada carrera armamentista, en un país
lleno de necesidades insatisfechas, que lo que quiere es la paz, y no la
preparación para ninguna guerra; donde ocurren continuos accidentes en
instalaciones petroleras vitales, por incapacidad y politización en la PDVSA
“revolucionaria” o por imperdonable falta de inversión y de capacidad de gestión;
donde la política internacional del país se convirtió en tema ideológico del
gobernante, y no de los intereses permanentes y de largo plazo de la República;
donde la masiva importación de bienes de primera necesidad configuran una
economía de puertos, amén de registrar la inflación más alta de América Latina
y una de las mayores del mundo; un país donde no han bastado los cuantiosos recursos
provistos por la pródiga naturaleza, sino que se le ha endeudado más, multiplicando
por seis la deuda total a lo largo de los 14 años de gobierno, hasta niveles
superiores a los US$ 200 millardos, y como si fuera poco, hipotecando al país
con ventas de petróleo a futuro a China, pues la caja no le basta a un modelo
voraz en recursos e ineficiente en su administración; donde se siembran antivalores
desde el más alto nivel, entre ellos la impunidad ante la corrupción de los militantes
del chavismo, y la exaltación al abuso de poder o a las violaciones
constitucionales, desde el General Acosta Carlés a Rangel Silva, pasando por
los pistoleros de Puente Llaguno. La lista luce inagotable, pero han sido
catorce años de un profundo deterioro, de resquebrajamiento de valores, del
orgullo de la venezolanidad, y de atraso en todos los órdenes de la vida
nacional.
En el otro punto, pese a las asimetrías y los mecanismos ventajistas denunciados por tantos
analistas, la candidatura de la unidad democrática que encabeza Henrique
Capriles ha emergido con inusitado vigor, moviendo fibras dormidas en el
corazón de muchos venezolanos, dado el peso de la bota autoritaria, tan bien
reflejada por Weil, ese agudo caricaturista nacional. Así, pese a los chorros
de dinero que han fluido en la campaña oficialista, todo el que proporciona el
poder del Estado, y la sucia campaña desatada contra el candidato de la unidad,
éste ha sorprendido a los más incrédulos, entre ellos en los inicios a quien
esto escribe, con una campaña dinámica, comprometida, en que ha entregado todo
lo que podía de sí, para presentar una opción de salvamento y de cambio
democrático, a una nación que merece un destino mejor. Hemos presenciado nuevas
promesas después de 14 años de fracasos e incumplimientos, la compra de “saltos
de talanquera”, algunos de ellos denigrantes, o encuestas manipuladas o
forjadas, pero ello no ha hecho mella en una tendencia creciente del candidato
de la unidad en las mediciones reales de opinión, entre ellas las impresionantes
concentraciones populares en todo el país, pueblo por pueblo, que muestran que el
mensaje ha calado en todos los estratos, y que el triunfo está en sus manos,
para reconstruir al país, y colocarlo en la senda del progreso, de la paz y del
entendimiento civilizado y fraterno, en lugar de las amenazas de represión, de
guerra y la lucha de clases del candidato-presidente. Capriles ha superado pues
las expectativas, convirtiéndose en un fenómeno político, al manejar con
acierto un nítido contraste de visiones, sin insultos, denuestos, ni la
degradación moral a que somete al país el régimen gobernante en forma
permanente.
Estas reflexiones de bloguero, mi espacio personal de desahogo, no suponen activismo en favor del candidato de la
unidad, pues conozco a los mal intencionados. Pero sí afirmo, que su candidatura
es la de todos los venezolanos de bien que anhelan un país fraterno, libre, inclusivo,
con un futuro de paz, de progreso, y de atención a las necesidades vitales de
la nación como un todo. Que el 8 de octubre signifique el alba de un nuevo
amanecer, de esperanzas para quienes sufren, y para tantos que han sido expelidos
del país en esta dura etapa de la historia. Ello sin olvidar que no estamos ad portas de la sustitución de un
régimen democrático por otro, sino de una dictadura que se aferra sin
escrúpulos al poder, y que amenaza con celadas represivas o desestabilizadoras
para impedir el inevitable cambio. Pero el autócrata saldrá esta vez por la vía
del voto. Cualquier intento de violencia o desconocimiento de la voluntad
popular, será rechazado por el pueblo y por el mundo. Que Dios bendiga e
ilumine a Venezuela en este trance vital de su historia.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
| Reacciones: |
sábado, 25 de agosto de 2012
DUELO EN VENEZUELA
Venezuela vive
y sufre en silencio, de duelo en duelo. El más grave, el derivado de la desbordada
ola de delincuencia que asuela al país, la cual ha alcanzado la cifra de 160.000 homicidios desde que asumió
el poder Hugo Chávez Frías en 1999, situación que luce indetenible ante la
pasividad o incapacidad de las autoridades. Ello hace pensar a analistas que es
parte de una política de Estado, pues es manifiesta la impunidad, la entrega o
posesión de armas en manos de la población, y los antivalores que Chávez ha
sembrado desde que, recién posesionado, afirmó que robar por necesidad no era
delito. Hoy la población venezolana llora desconsolada a sus muertos a las
puertas de las morgues del país, y está sometida a un virtual toque de queda desde
tempranas horas de la noche, con grave afectación de su condición anímica y calidad
de vida, hasta el punto de constituirse en uno de los principales factores de
motivación de una corriente migratoria sin antecedentes en el pasado.
Otro, el que
hoy 25 de agosto de 2012 enluta a Venezuela, originado en un nuevo accidente en
instalaciones de PDVSA, el de mayor magnitud que se haya registrado en la
historia petrolera del país, ocurrido en el Centro de Refinación de Paraguaná,
Estado Falcón, donde se asienta uno de los complejos de refinación más grandes
del mundo, con dos importantes refinerías: Amuay y Cardón, en la primera de las
cuales se produjo la explosión e incendio. Al momento de escribir estas líneas,
se registran con dolor 39 muertos y 86 heridos, además de cuantiosos destrozos
en las instalaciones del complejo, y en las comunidades adyacentes al mismo.
Un accidente
puede ocurrir en procesos industriales riesgosos, como es el procesamiento de crudos
y combustibles, pero el hecho es que la
situación tiende a hacerse recurrente. En efecto, según un comunicado de “La
Gente del Petróleo”, suman 79 los percances graves previos en el Centro de
Refinación de Paraguaná, con 19 trabajadores fallecidos y 67 lesionados,
sin contar las paralizaciones y averías que
han sufrido las refinerías de El Palito y Puerto La Cruz. Todo ello se ha
agravado desde que la actual administración decidió expulsar de la empresa a 23.000
de los más calificados recursos humanos de que disponía la nación, hoy
dispersos por el mundo. Pero además, por la desinversión en mantenimiento y
modernización de instalaciones, y la conversión de una empresa de excelencia en
el pasado, en una dependencia política, en caja chica del gobierno, y en “holding”
de más de 100 empresas, muchas de las cuales son ajenas al “core” o razón de
ser de PDVSA, que es la operación de la industria petrolera nacional.
En mayo de
2011, escribí en este mismo Blog, bajo el link:
reflexionando sobre
las implicaciones de las erradas políticas gubernamentales en las
actividades de PDVSA, la “gallina de los huevos de oro” de los venezolanos, operadora
energética medular de un país que posee las mayores reservas petroleras del
mundo, y que debería encontrarse a la vanguardia del progreso y del desarrollo
de América Latina. Pero he aquí que la prioridad del gobierno no ha sido operar
los recursos y activos de PDVSA con el criterio meritocrático que existió en años
anteriores al actual gobierno, sino privilegiando la transferencia de recursos
al Ejecutivo para financiar programas políticos, con descuido de la formación de
su extensa nómina, la cual triplica a la existente en 1999, pero en cuyo
reclutamiento prevalecen criterios de afinidad con el régimen, más que en la rigurosidad
en la capacitación y desempeño. Además, la virtual desaparición de la universidad
corporativa de PDVSA, el CIED, que cumplió
un papel relevante en la formación de los recursos humanos de la
empresa, así como del INTEVEP, ente destinado a la investigación y desarrollo
tecnológico, han tenido resultados nefastos sobre los recursos
humanos de PDVSA, mientras que muchos fondos se han desviado a apoyar otros programas
como las universidades bolivarianas y misiones de distinto orden, función que debería
corresponder al gobierno central.
Aunque el
gobierno se ha adelantado a desmentir que el grave accidente haya obedecido a
la falta de mantenimiento, es manifiesto que PDVSA ha tenido que endeudarse
para cubrir sus gastos operacionales, por un monto total que alcanzaba US$ 50
millardos a finales de 2011, sin sumar el fondo chino; dicha cifra podría elevarse
a US$ 70 millardos en el presente año, según fuentes confiables. Nótese además que
en la página web de PDVSA del año 2006, se afirmaba que la meta de producción
petrolera para el presente año 2012 sería de 5,8 millones de barriles/día, cifra
totalmente alejada de la realidad, pues en la actualidad apenas bordea los 2,4
millones de b/d., dado que los recursos de la empresa se manejan con criterios políticos.
Ignoramos cuál
es la magnitud de los daños ocasionados en el Centro de Refinación de Paraguaná
como consecuencia de este serio accidente, así como las consecuencias que
tendrá sobre la producción de combustibles y lubricantes hacia los próximos
meses, pero es previsible que la refinería de Amuay estará afectada durante un
tiempo impredecible, y que PDVSA requerirá incrementar la importación de
combustibles, cosa que contradictoriamente ya ocurre en el presente. Ello sin desdeñar
el costo del inconmensurable subsidio que hoy se concede a los combustibles en
el mercado doméstico, los cuales se expenden a precios irrisorios, muy por
debajo de los costos de producción, ocasionando inmensas pérdidas patrimoniales a PDVSA y a la nación.
El lamentable
evento comentado debe merecer profundas investigaciones y auditorías de calidad, extensivas a las demás instalaciones
de PDVSA, pues constituyen una señal de alarma sobre el manejo operacional, de
mantenimiento y de capacitación del personal, y de esa forma determinar si están a
la altura de los estándares que deben imperar en la empresa bandera de la industria
petrolera venezolana
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
miércoles, 25 de julio de 2012
Entrevistas del periodista Ricardo Angoso en la Revista Cambio 16 de España, entre ellos a Pedro Carmona Estanga.
Entrevistas realizadas por el periodista Ricardo Angoso, en la Revista Cambio 16 de España, entre ellos al autor de este Blog, Pedro Carmona Estanga.
http://www.iniciativaradical.org/web/venezuela_julio2012.pdf
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
http://www.iniciativaradical.org/web/venezuela_julio2012.pdf
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
sábado, 7 de julio de 2012
LA CRISIS PARAGUAYA Y EL SUBREPTICIO INGRESO DE VENEZUELA AL MERCOSUR
Produce perplejidad
y vergüenza, por decir lo menos, que a raíz de la crisis política ocurrida en
Paraguay, que condujo a la destitución parlamentaria del Presidente Fernando Lugo,
se haya suspendido a un país fundador del Mercosur, y que un momento como ese, sea
aprovechado para remover subrepticiamente el único obstáculo remanente para el
perfeccionamiento de la incorporación de Venezuela a dicho esquema: la negativa
del Congreso paraguayo a aprobar dicha adhesión, en razón del no cumplimiento por
parte de Venezuela de uno los requisitos de ingreso, consagrado en el Protocolo
de Ushuaia sobre Compromiso Democrático.
El caso
evidencia la doble moral e hipocresía con la cual actúan algunos gobiernos “progresistas”
en la región. Cuando se trata de un gobierno de izquierda todo es válido, pero
se aplica un rasero diferente a gobernantes no afines con esa ideología. Así, a
manera de ejemplo, han fluido con facilidad en el pasado categóricas posturas en
favor de Zelaya en Honduras, o ahora de Lugo en Paraguay, pero nada se dijo cuando
en Nicaragua fue reelecto inconstitucionalmente el sátrapa Daniel Ortega, o
cuando se destituyó a los Presidentes Carlos Andrés Pérez en Venezuela, a Sánchez de Lozada en Bolivia y Lucio
Gutiérrez en Ecuador, o ante el régimen castrista aferrado al poder en Cuba en forma
totalitaria por más de medio siglo, o cuando en Venezuela la figura de la
democracia ha sido mediatizada por un régimen autocrático, que conculcó la independencia
de los demás poderes y limita los derechos de los venezolanos, por encima de
las normas constitucionales que el propio régimen se dio en 1999, y que descansa
en un sistema electoral ventajista, orientado a perpetuarse en el poder a
cualquier costo. O cuando en Ecuador se restringe la libertad de prensa, se
asfixia a los medios escritos, o se cierran decenas de emisoras de radio sin miramientos.
La Carta Democrática
Interamericana suscrita en 2001 en el marco de la OEA ha quedado abolida “de
facto” en pocos años por la “realpolitik”, vale decir por una política exterior
regional basada en intereses ideológicos o económicos, y no en la ética, los
valores democráticos y el bien de los pueblos. Así se ha reflejado en los nuevos
textos adoptados en el marco de la Unasur, donde el énfasis ha quedado puesto precariamente
en el origen electoral de los gobiernos, y no en los aspectos vitales de su
desempeño democrático. Vale por ello recordar, pues la memoria es frágil, tan
solo los artículos 3, 4 y 7 de la Carta Democrática Interamericana aún vigente
pero ignorada, los cuales rezan así:
“Artículo 3: Son elementos
esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los
derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su
ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones
periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como
expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y
organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes
públicos”.
“Artículo 4: Son componentes fundamentales
del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades
gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión
pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de
prensa. La subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a
la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de
todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para
la democracia.
“Artículo
7: La democracia es indispensable para el ejercicio efectivo de las libertades
fundamentales y los derechos humanos, en su carácter universal, indivisible e
interdependiente, consagrados en las respectivas constituciones de los Estados
y en los instrumentos interamericanos e internacionales de derechos humanos.
Por su
parte, el Protocolo de Ushuaia de 1998, que es parte de la estructura jurídica
del Mercosur y del Tratado de Asunción, extendido a Bolivia y Chile, establece
en su artículo 1º que: “La plena vigencia de las instituciones democráticas es
condición esencial para el desarrollo de los procesos de integración entre los
Estados Partes del presente Protocolo”, agregando en el artículo 4º que: “En
caso de ruptura del orden democrático en un Estado Parte del presente
Protocolo, los demás Estados Partes promoverán las consultas pertinentes entre
sí y con el Estado afectado”.
En ese
orden de ideas, corresponde dilucidar si en Paraguay hubo o no una ruptura del
orden constitucional, cuando se cumplieron las normas para un juicio al Presidente
de la República, y aun en el supuesto de que no se haya garantizado la legítima
defensa al Presidente Lugo, igual argumento sería válido para que, antes de la
suspensión de Paraguay del Mercosur, se le hubiere otorgado el derecho a la
defensa, conforme al artículo 4º antes citado. Pero ocurrió que la suspensión decidida
por los presidentes del Mercosur se hizo sin ninguna oportunidad al nuevo gobierno
paraguayo para presentar sus descargos. Aún así, la medida acordada no supone la expulsión
de Paraguay del Mercosur, pues el propio Protocolo de Ushuaia establece en el
artículo 7, que las medidas cesarán automáticamente para el país sancionado
cuando ocurra el pleno restablecimiento del orden democrático, vale decir que Paraguay
no perdió su condición de país miembro.
Mal puede
entonces en forma antijurídica anular el derecho de veto de un país miembro respecto
a la adhesión de un nuevo socio en el Mercosur, más si el fundamento del Congreso
paraguayo había sido que el gobierno de Venezuela no garantiza la plena
vigencia de las instituciones democráticas. Imponer la admisión de Venezuela se
constituye en consecuencia en un acto arbitrario, carente de ética y solidaridad
con uno de sus fundadores. Pese a las dudas jurídicas planteadas por el
Canciller del Uruguay y por miembros del parlamento de ese país, es posible que
además de la acordada suspensión, el 30 de julio próximo se imponga el peso de
la voluntad de los países mayores, Argentina y Brasil, para incorporar a
Venezuela al Mercosur, con la anuencia final del Presidente Mujica, en otra manifestación
histórica hostil de la “triple alianza” contra Paraguay, el país económicamente
más débil de dicho proceso de integración.
Del lado
venezolano, hay que considerar que el sistema económico que se implanta en
Venezuela bajo el lema del Socialismo del Siglo XXI, no es precisamente un
modelo de economía de mercado y de libre juego de los agentes económicos
privados, por lo cual los objetivos de la unión aduanera que persigue el
Mercosur pueden verse afectados, en especial por la progresiva estatización del
comercio exterior venezolano y la imposición de rigurosas restricciones
cambiarias, que se convierten en barreras no arancelarias al comercio. De allí
que pese a la capacidad de importación venezolana, estimulada por la
destrucción del aparato productivo interno, las reglas no resultarán de fácil
asimilación para los demás socios, aunque hayan sido beneficiados por el
régimen gobernante en Venezuela con jugosos contratos e importaciones en los
últimos años. Y como si fuera poco, el Mercosur que vive una inocultable crisis,
puede complicarse con una mayor politización e incumplimientos de compromisos
por parte del gobierno de Hugo Chávez.
En lo
personal, siempre defendí desde Venezuela que la vinculación con el Mercosur
debía hacerse de la mano de los países andinos, como finalmente se definió en ACE
No. 59 de ALADI. Pero adoptada la antihistórica decisión del gobierno de Hugo
Chávez en 2006 de retirar a Venezuela de la CAN, prevaleció la motivación principalmente
ideológica de vincular al país como miembro del Mercosur, aún a sabiendas de
que existen profundas asimetrías económicas, principalmente con el Brasil, y
que el debilitamiento de la economía venezolana convierte a Venezuela solo en
un buen mercado, con pocas posibilidades de exportación hacia el sur, ya que ni
siquiera el petróleo tiene buenas perspectivas, en la medida en que Brasil se
ha convertido en un importante productor de hidrocarburos. Pero lo que es más
grave es que, superados los obstáculos que el Congreso brasileño había colocado
a la incorporación de Venezuela al esquema de integración del sur, con las mismas
razones paraguayas, merced a la presión ejercida durante cuatro años por el
Presidente Lula, Venezuela vaya a terminar ingresando a dicho esquema, por encima de la resistencia paraguaya, mediante
un subterfugio jurídico impresentable. Ello no conferirá al país el legítimo título
de un miembro admitido conforme al Tratado, por la totalidad de sus Partes contratantes.
Confiemos en
que el gobierno uruguayo medite las consecuencias jurídico-institucionales y de
solidaridad con uno de sus socios, antes de adoptar la decisión definitiva. Y que considere
que la cláusula democrática del Mercosur es el último recurso que queda para
que el régimen venezolano, que llegó en 1998 por la vía electoral para demoler
la democracia desde adentro, sepa que sus ejecutorias tienen consecuencias en
el ámbito regional, tan mediatizado por esa “realpolitik” cómplice de
atrocidades políticas, y meliflua en sus orientaciones. Debe además tomarse en
cuenta con dignidad, que la decisión del Canciller Maduro de reunirse en Paraguay
con el alto mando militar de ese país con fines políticos, constituye una
inaceptable injerencia en los asuntos internos de una nación hermana que merece
respeto, con la misma fuerza con que se le exige a las demás naciones del mundo.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
| Reacciones: |
miércoles, 20 de junio de 2012
ENTREVISTA DE ENEAS BIGLIONE A PEDRO CARMONA E. Washington, Junio 2012
Venezuela: Pedro Carmona afirma: “El régimen no está dispuesto a desprenderse fácilmente del poder” – por Eneas A. Biglione
Pedro Francisco Carmona Estanga nació el 6 de Julio de 1941 en Barquisimeto, Venezuela. Es Economista, graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) de Caracas, con estudios de postgrado en la Universidad Libre de Bruselas, Maestría en Educación en la Universidad Sergio Arboleda en Bogotá, y un Doctorado en Economía en la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE) de Buenos Aires, Argentina.Proveniente del ámbito empresarial privado, en su hoja de vida se destacan distintos cargos directivos en importantes empresas químicas y petroquímicas de Venezuela y la Presidencia de Fedecámaras, la principal asociación de asociaciones de comercio y producción de Venezuela. Posee varias condecoraciones internacionales, entre ellas la Orden del Sol del Perú, la Orden Nacional del Mérito de la República de Colombia y la Orden Bernardo O’Higgins de Chile.
Con ese impresionante perfil profesional fue que los días 12 y 13 de Abril de 2002, Pedro Carmona Estanga llego a ocupar el sillón presidencial en el Palacio de Miraflores, bendiciendo a los venezolanos con los dos únicos días sin Hugo Chávez que han tenido en 14 años de autocracia.
Pero, tras el polémico regreso de Hugo Chávez al poder, el régimen apuntó todo su aparato propagandístico contra Carmona Estanga, buscando demonizar su imagen entre los miembros del partido oficialista y una amplia mayoría de la oposición.
En la ciudad de Bogotá, donde lleva una década de exilio, se encuentra abocado a tareas académicas e intelectuales, promocionando incansablemente los beneficios de la libertad y la democracia en todo el continente. Desde su escritorio tiene la oportunidad de seguir muy de cerca y de alimentar el debate constructivo sobre el estado de cosas de su amada Venezuela y la región. Ante la cercanía de unas elecciones clave para el futuro de su país y sin dejar de recomendar su blog desde la distancia, nos animamos a consultarlo acerca de distintos temas de actualidad:
EB – ¿Es posible un chavismo sin Chávez?
PCE – Cuando un régimen asume un carácter autocrático, caudillista y centralista, como es el caso del de Chávez, resulta – por decir lo menos – difícil que pueda ser perpetuado con éxito por otros con menor capacidad de conexión con los estratos populares, pues son conocidas las dotes mediáticas y narcisistas del gobernante. La figura de Chávez, pese a la ineficacia de su gobierno y a la destrucción y caos prevalecientes en Venezuela, no puede subestimarse, pues muchos segmentos populares han sido subyugados y comen de la mano del caudillo. Por lo demás, las luchas internas de poder que afloran dentro del chavismo debilitan aún más esa posibilidad, aunque hay que decirlo, la perpetuación del régimen venezolano es también de interés para los países del ALBA, Rusia, Irán, Bielorusia y China, países que o respaldan al régimen venezolano o dependen de él, o para naciones de la cuenca del Caribe que reciben cuantiosos subsidios sobre la factura petrolera, o hasta para Argentina y Brasil, que han obtenido jugosos contratos y exportaciones a Venezuela, a cambio del silencio o solidaridad con Chávez. La chequera, en fin, ha sido amplia y generosa, mientras el país está lleno de necesidades insatisfechas.
EB – Ahora que hay certeza de que la escasa salud del primer mandatario venezolano es insuficiente para que pueda liderar un nuevo período de gobierno y que la oposición ha concentrado todas sus fuerzas en impulsar a un candidato único, ¿como considera hoy que termina el 2012 en Venezuela?
PCE – Mi mayor deseo sería que Chávez conserve la salud y que sea derrotado electoralmente el 7 de octubre. De lo contrario, se crearían mitos que han sido nefastos en experiencias como las del peronismo en Argentina. El candidato unitario de la oposición en Venezuela está remontando en las encuestas y en el entusiasmo popular, como lo muestra la gigantesca marcha realizada el pasado 10 de junio para la inscripción de la candidatura opositora en cabeza de Capriles Radonski. Pero no hay que llamarse al engaño, el sistema electoral venezolano está viciado hasta los tuétanos, y el ventajismo oficialista plantea inocultables irregularidades y asimetrías. Pese a ello, tengo íntima confianza en la posibilidad de que en octubre se abra una etapa de cambio democrático, pero la oposición debe prepararse para asegurar la gobernabilidad, el cambio de sistema, que no es de un gobierno democrático a otro, y para manejar escenarios políticos complejos, ya que el régimen no está dispuesto a desprenderse fácilmente del poder.
EB – ¿Con qué objetivos considera que Hugo Chávez acaba de crear el Consejo de Estado y habla con gran entusiasmo de retirar a Venezuela de la CIDH?
PCE – No están claros los propósitos, pero basta con que aparezca la figura fría y maquiavélica de José Vicente Rangel al frente de dicho Consejo, para cavilar sobre cuáles son los propósitos que lo inspiran. Algunos analistas consideran que el Consejo estaría llamado a iniciar una transición política si Chávez se ve inhabilitado por razones de salud, otros dicen que tiene por objetivo neutralizar las apetencias y la lucha política en las filas del chavismo. En fin, todo esto está por verse.
En cuanto a la encomienda hecha por Chávez al Consejo de analizar el retiro de Venezuela de la CIDH, la misma no podría desligarse de la pertenencia a la OEA, por lo cual, a juzgar por los resultados de la Asamblea de la OEA recientemente concluida en Cochabamba, Bolivia, quizás se opte por una reforma de la Comisión para debilitar sensiblemente sus facultades. Es visible que la intención de Cuba, del régimen chavista y la de sus socios del ALBA, es continuar en la línea de modificar en profundidad toda la arquitectura institucional interamericana, para adaptarla a una tolerancia mayor ante las autocracias, a reflejar el sentimiento antinorteamericano que las inspira, hasta llegar a la exclusión de Estados Unidos y Canadá en el sistema sustitutivo, sin olvidar que se propicia un nuevo concepto de Carta Democrática en el marco de Unasur, y de la futura CELAC, que sólo pone énfasis en el origen electoral de los gobiernos –y no en su limpieza– ni en el carácter fundamental que debe inspirar a una democracia, que es la legitimidad en el desempeño de las funciones de gobierno.
EB – ¿Cuales son las fortalezas y las debilidades que ve en Henrique Capriles Radonski como candidato presidencial? Resultó bastante confusa la incomodidad que mostró Capriles cuando el ex Presidente Álvaro Uribe Vélez de Colombia le dio todo su apoyo.
PCE – No estoy próximo al candidato de oposición, pero como venezolano puedo decir que la legitimidad de Capriles deriva de su escogencia en buena lid en las elecciones primarias organizadas en toda la geografía nacional. Sus fortalezas podrían centrarse en su juventud, a la vez que en un exitoso desempeño como parlamentario, alcalde y gobernador, y por haber triunfado en todas las contiendas en las cuales ha participado para cargos de elección popular. En lo personal consideraría que no obstante su favorable estrategia de no caer en las provocaciones que tratan de hacerlo subir al ring de boxeo donde Chávez es fuerte, Capriles no debe desdeñar el sentir de muchos venezolanos de afirmar la denuncia de un estado calamitoso de cosas prevaleciente en el país, del abierto ventajismo electoral oficialista, y de tantos atropellos a las libertades fundamentales y al Estado de Derecho, incluyendo muchos presos, exiliados o perseguidos políticos por convicciones contrarias al régimen.
Sobre la reacción frente al apoyo de Uribe, creería que la intención de Capriles es no mezclarse en las pugnas que se han hecho visibles entre los presidentes Santos y Uribe, aunque la población opositora venezolana valora muchas de las denuncias formuladas por el ex presidente Uribe.
EB – Algunos grupos de la sociedad civil venezolana denuncian que el G2 cubano impulsa una guerra psicológica en Venezuela con el objetivo de desmoralizar a la oposición y que ésta se sienta decepcionada y frustrada en todos sus esfuerzos. ¿Le parece que esta hipótesis resulta creíble?
PCE – Es absolutamente claro que la matriz de opinión que se ha querido sembrar con el apoyo del G-2 cubano, hoy enseñoreado en el manejo de áreas estratégicas en Venezuela, es la de un Chávez imbatible y a una distancia amplia en la delantera. Se conoce públicamente que han comprado y manipulado no pocas encuestas. Pero otras lo desmienten, amén de las impresionantes movilizaciones populares que ha logrado Capriles en las últimas semanas. Recordemos que para Cuba, la permanencia del régimen chavista es de vida o muerte, y lo mismo podríamos decir para Siria, Irán, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, y para tantas oprobiosas dictaduras o movimientos políticos extremistas con los cuales se ha identificado Chávez en forma personal.
EB – En relación a las denuncias de los magistrados Eladio Aponte Aponte y Luis Velázquez Alvaray, que de alguna manera confirman lo que ya todos sabíamos ¿cuáles considera que serán en última instancia las repercusiones de dichas denuncias?
Les denuncias de los exmagistrados mencionados se suman al voluminoso expediente de presuntos vínculos de altos oficiales y de funcionarios del oficialismo con la corrupción, el narcotráfico y el apoyo a la guerrilla colombiana. Vislumbro que todo ello no es sino la punta de un “iceberg” que seguirá aflorando en la medida en que otros funcionarios, al verse comprometidos o amenazados, continúen aportando elementos de juicio sobre los carteles y mafias que se han enquistado en el entorno cercano a Chávez. Ante esas evidencias, presumo que el gobierno de los Estados Unidos no mantendría la línea de silencio o prudencia ante el rumbo de los acontecimientos en Venezuela.
EB – ¿Usted considera que en el futuro, cuando Venezuela sea eventualmente administrada por un gobierno democrático y electo de manera transparente, los responsables y cómplices de estos 14 años de caos y corrupción chavista terminarán pagando por sus crímenes? ¿O considera que hay buenas posibilidades de que disfruten de un importante grado de impunidad?
PCE – Los retos principales de un gobierno de cambio en Venezuela serían: a) Propiciar la reconciliación nacional y el desmonte de los odios y lucha de clases, sin impunidad; b) Reconstruir la institucionalidad nacional, hoy destruida y sustituida por formas de organización caudillistas e ideologizadas; c) Desarmar a una nación armada hasta los dientes, y que ha llegado a una situación de anarquía y anomia sorprendentes; d) Reorganizar una economía inflacionaria, endeudada, estatizante, con un aparato productivo disminuido, y restablecer condiciones para la inversión y la propiedad privada, con reglas del juego claras; e) Darle organicidad a los programas sociales, para convertirlos en institucionales e incluyentes, haciendo énfasis en la generación de empleo y en la provisión de servicios de calidad en educación, salud, vivienda y seguridad personal; y f) Un reenfoque de la política internacional, para ajustarla a los intereses reales del país, y no a los objetivos políticos de un gobernante de turno. Cada uno de estos retos es difícil y complejo. De allí la necesidad de una gran sumatoria de voluntades, y que el país se convenza de que es posible retomar una senda de progreso, con amplias libertades, y asegurando un énfasis en lo social con inclusión y eficiencia.
EB – En Bolivia, diputados de oposición acaban de denunciar la presencia de cinco bases militares venezolanas en su territorio. ¿Que comentarios tiene al respecto?
PCE – Desde comienzos del gobierno de Evo Morales, se informaba sobre la cooperación militar venezolana en ese país. ¿Se recuerda el caso de un avión Hércules venezolano que aterrizó en un aeropuerto de provincia boliviano, al parecer cargado de armas, y que debió despegar pues iba a ser atacado por pobladores locales? ¿O el suministro de equipos militares y helicópteros a Bolivia, y la ayuda en la adquisición del avión presidencial? ¿O la entrega pública de cheques venezolanos en cuarteles y alcaldías para financiar sus necesidades? ¿O el envío de apoyos financieros a diversas actividades políticas afines al gobernante? No podría afirmar responsablemente que haya cinco bases militares venezolanas en Bolivia, pero todos esos hechos permiten pensar en que cuando el río suena, piedras lleva.
EB – ¿Considera que el hecho de que Evo Morales sea el mayor líder cocalero del hemisferio tenga algún vínculo con su tan estrecha relación con el régimen venezolano?
PCE – La solidaridad de Chávez con Morales ha sido incondicional. No olvido la escena de Chávez mascando hojas de coca que le habría regalado Morales, ponderando las maravillas de la planta. Pero por encima de esas anécdotas, está la firme cooperación del régimen venezolano con gobiernos, candidatos y procesos políticos políticamente afines, principalmente ligados al conocido Foro de Sao Paulo. Que lo desmientan Daniel Ortega y Rafael Correa en Nicaragua y Ecuador. Los maletines de ayuda financiera han trascendido hasta Argentina, Perú, México, El Salvador, Costa Rica, y a manos de dirigentes políticos y de grupos irregulares en Colombia (computadora de alias Raúl Reyes dixit). En fin, la discrecionalidad de Chávez en el manejo de inconmensurables recursos de propiedad de todos los venezolanos, le ha permitido desviar fondos hacia el financiamiento de objetivos políticos en el hemisferio y más allá, con desequilibrantes efectos geopolíticos y la compra de conciencias a nivel doméstico e internacional, de manera inmoral pero con resultados favorables, dentro de la más pura dialéctica marxista de que el fin justifica los medios.
EB – Muchísimas gracias por su tiempo y que tenga una buena tarde
* Eneas A. Biglione es Director Ejecutivo de la Fundación HACER en Washington DC.
Fuente: HACER
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
lunes, 21 de mayo de 2012
TERRORISMO SIN ALMA
Colombia ha
sufrido durante décadas el implacable embate de la violencia y de un terrorismo
sin alma con múltiples rostros: ayer, el del M-19, actualmente reinsertado a la vida
democrática, movimiento que fuera protagonista del ataque al Palacio de Justicia en 1985,
y por cuyo rescate paradójicamente pagan penas oficiales militares que lo
comandaron, como también de la toma de la Embajada de la República Dominicana en Bogotá en
1980; el del narcotráfico, cuya figura más emblemática fue Pablo Escobar, autor
de inimaginables atrocidades; el de las FARC y el ELN, que han asolado profundamente
a Colombia, asociados al narcotráfico, al reclutamiento de niños, el secuestro,
el uso de explosivos o minas quiebra patas; el paramilitarismo en todas sus
expresiones, el cual degeneró en absurda violencia; y finalmente el de las
bandas criminales o “bacrim”, delincuentes provenientes de las autodefensas o de
la guerrilla, que viven del ejercicio del narcotráfico y la extorsión en varias
regiones del país.
En los
últimos diez años, dicha situación dio un importante vuelco en favor de la
seguridad e institucionalidad democrática de Colombia. Pero, cuando se creía
que episodios de triste recordación para los colombianos habían quedado atrás, como
fueron los asesinatos de Jorge Eliécer Gaitán, Luis Carlos Galán, Álvaro Gómez
Hurtado, Rodrigo Lara Bonilla, o los atentados contra Álvaro Uribe Vélez, Ernesto
Samper, Germán Vargas Lleras o el General Manuel José Bonett, entre otros, he
aquí que el pasado martes 15 de mayo, la nación y el mundo fueron conmovidos por
un sangriento atentado contra el ex Ministro Fernando Londoño Hoyos, director
del programa radial “La Hora de la Verdad”, con una bomba de colocación
magnética. De esa forma se pretendía silenciar una voz que desde el periodismo radial
y escrito denuncia y combate con firmeza por igual a todas las agrupaciones
irregulares, o al fanatismo ideológico que se ha enseñoreado en el vecindario,
a costa de la libertad y de la democracia. Ese mismo día las autoridades
desactivaron un carro bomba en Bogotá cerca de una central de policía, que de
haber estallado habría tenido impredecibles consecuencias. El país se ha condolido
del fallecimiento en el atentado del conductor y uno de los escoltas del Dr.
Londoño, así como por los daños y heridas causados a vecinos y transeúntes,
pero celebra que éste haya podido sobrevivir de una manera absolutamente milagrosa.
Más allá de
que se compartan o no sus ideas, Londoño es a no dudar un colombiano y un latinoamericano
de excepción, con una formación y nivel cultural superiores, que ejerce un estilo
de periodismo lúcido, definido y documentado, aunque frontal. Quizás por ello
sus posturas resulten controversiales ante sus detractores, pero no es menos
cierto que son cientos de miles los colombianos y residentes en el exterior que
cada mañana encienden sus transmisores para seguir los análisis y reflexiones de
Londoño y su equipo periodístico en “La Hora de la Verdad”. Y es que en un
mundo relativista, las personas que defienden con determinación sus
convicciones, se ganan el respeto de muchos ciudadanos, incluyendo el de contradictores
de pensamiento democrático.
Fernando Londoño expresó después del
atentado, que se arrodilla ante Dios por proporcionarle una nueva oportunidad,
estando de vuelta de las orillas de la muerte. Pero añadió que esa oportunidad
no es para la fuga, para el silencio cobarde, o para una claudicación. Será, dijo,
para continuar la lucha por lo que considera grande y bueno, en especial la
libertad de prensa, la de sus compatriotas, la justicia, la dignidad humana y
la del pueblo colombiano.
En Colombia,
en Venezuela y en el mundo, millones de personas han seguido con atención los
hechos y el posterior proceso de recuperación de Londoño, y se han solidarizado
con él y su familia en los aciagos momentos vividos. Muchos concuerdan con lo por
él expresado, de que nada lo silenciará mientras tenga un aliento de vida, y
desean que continúe defendiendo con convicción la causa de la libertad, el
progreso y la democracia en Colombia y en nuestra desveladora América Latina.
Pese a las naturales
angustias que este hecho ha generado, en lo personal me ha complacido haber
tenido el privilegio de escuchar el pasado viernes 18 de mayo, en el marco del VIII
Congreso Internacional de Minería y Petróleo en Cartagena, una brillante intervención
del joven Ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, en la cual expuso con
amplitud la estrategia que adelanta el actual gobierno de Colombia para hacer
frente a los grupos irregulares y a la violencia, en una nueva fase de la
política de seguridad iniciada bajo la administración precedente. La nación y
el mundo confían en el pleno éxito de tales estrategias, para sosiego
ciudadano, y para que un eventual recrudecimiento de la violencia no lesione el
favorable momento de confianza a la inversión y al desarrollo que experimenta
la economía colombiana, única garantía para el pueblo de un
futuro más promisorio y de mejoramiento de su nivel de vida.
Desde todos
los rincones del pensamiento, los latinoamericanos de bien deseamos pronta recuperación
y larga vida al Doctor Londoño, y que los autores del oprobioso atentado
sean identificados y juzgados conforme a Derecho, en aras de una Colombia de
paz, progreso y fortalecimiento de su institucionalidad democrática.
"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

